• 5 abril, 2020

Aumentó la malnutrición infantil en la Ciudad de Buenos Aires

El Indicador Barrial de Situación Nutricional es una investigación de CESBA a cargo de Laura Velasco, en conjunto con Barrios de Pie. El estudio arroja que más de la mitad de los niños de barrios populares están malnutridos.

El relevamiento prueba que  el 52,28% de los niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 19 años de los barrios populares presenta malnutrición en CABA. Este resultado representa un incremento del 3% respecto al último informe realizado en 2018 en el marco de un deterioro de la situación socioeconómica de los hogares más vulnerables. 
En los meses de marzo, abril y mayo de 2019 se realizó la medición de talla y peso de 1138 niños, niñas y adolescentes de 0 a 19 años que asisten a merenderos y comedores comunitarios en doce barrios de la Ciudad de Buenos Aires, lo que permitió realizar la detección precoz de Malnutrición.

Sobre un total de 1031 niños, niñas y adolescentes de 0 a 19 años, sin discriminar grupo etario, según el IMC, el 52,28%, se encuentran en alguna de las variantes de malnutrición, destacando la preeminencia de los indicadores por exceso,  sobrepeso 24,64% (254 n/a) y obesidad 26,19% (270 n/a) que superan significativamente al indicador por déficit alimentario, ya que en bajo peso se encontró  un 1,45% de los niños  (15 n/a).
Cuando se analizaron los distintos grupos etarios, es en los niños y niñas de  6 a 10 años donde la malnutrición aparece con mayor impacto,  en un 56,10% de casos.
Para un total de 107 lactantes, de 0 a 2 años, el 36,45% (39 n), según peso/edad,  presentan malnutrición, con indicadores antropométricos que dan cuenta que estos niños estarían recibiendo una alimentación inadecuada: por déficit 1,87% (2 n) de bajo peso, mientras que los indicadores por exceso presentan un 9,35% (10n) de sobrepeso y 25,23% (27n)  de obesidad.

Velasco afirmó: «El deterioro del ingreso familiar impide que en la mesa haya carnes, frutas, verduras, legumbres, lácteos, se consume en exceso hidratos de carbono por su menor costo. Pero la mayoría de estos niños y niñas hacen una comida diaria en un comedor escolar o comunitario lo cual también señala con claridad el déficit de la política alimentaria del Gobierno de la Ciudad. En este ciclo lectivo fue aún más dificil para las familias el acceso a la beca del comedor escolar. Las raciones fueron menos y de peor calidad. En la Ciudad más rica del país es inadmisible que no se prioricen políticas públicas para proteger a la infancia.»

Leer anterior

Nueva protesta de pilotos en Aeroparque: «Esto termina mal»

Leer siguiente

Armani se vistió de héroe y River pasó a cuartos en Copa Libertadores

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *