• 30 noviembre, 2020

Viaje a Benito Juárez, el pueblo sin contagios que flexibilizó la cuarentena

Con 21.500 habitantes, esta ciudad bonaerense sin contagio de coronavirus permitió el regreso de ciertas actividades comerciales que por el momento no han regresado en el resto del país. Cómo se vive intentando volver a la normalidad.

La orden es clara: nadie que no tenga justificado el acceso entra o sale de Benito Juárez. La entrevista periodística franquea el acceso, pero los controles son rigurosos: toman la temperatura, declaración jurada y desinfección vehicular. Dos veces.

En Benito Juárez, a 410 km de la Ciudad de Buenos Aires, viven 21.500 personas.

En esta ciudad de 21.500 habitantes a 410 km de la Capital se respira un aire distinto, algo parecido a la normalidad. Empujada por el diagnóstico de cero casos positivios, varios rubros comerciales volvieron a la actividad. Zapaterías, locales de ropa, peluquerías, bazares, casas de electrodomésticos, empresas de seguros. En total, un 80 por ciento de los locales del pueblo están funcionando con ciertas regulaciones. Algunos -rompiendo la religiosa ceremonia de la siesta* lo hacen con horario corrido de 8 a 17, otros solo medio tiempo. “Vimos que algunos locales estaban funcionando y otros no, y nosotros tenemos que velar por la salud y también por la economía”, explica el intendente, Julio Marini.

Controles y desinfección a vehículos en el acceso a la ciudad.

Oscar Merlino atiende una casa de electrodomésticos y, como todos, estuvo casi un mes con el negocio cerrado. Dice que las cuentas siguen llegando y que todo se hace difícil. Cruzando la calle está el local de ropa de damas Guapa´s atendido por Natalia, y en la esquina el bazar de Carlos. Todos se conocen y coinciden en que la posibilidad de abrir los salva de un mal mayor: la posibilidad cierta de dejar de pagar sueldos o -incluso- de cerrar el local.

El 80 por ciento de los comercios volvió a funcionar.

El intendente aclara que Juárez sigue en cuarentena, que a las 20 deben estar todos adentro y que vienen de cuatro años tétricos en lo económico. El cierre de una fábrica textil perjudicó al pueblo, y la pandemia aún más. “Tengo claro que no es lo mismo tener 21.500 habitantes que 180 mil como Tandil o 1 millón como Mar del Plata. A nosotros nos permite controlar mejor”.

El intendente, Julio Marini, del Frente de Todos.

De todas maneras, están preparados por si llegara a darse algún contagio: el polideportivo fue acondicionado para alojar personas en cuarentena y el hospital fue equipado con cinco respiradores extra. “En definitiva estamos en manos de Dios”, concede Marini.

Aún no abrieron restaurantes, hoteles, gimnasios o salones de fiesta. Esa será una instancia posterior con el aval del Ministerio de Salud -especifican- pero mientras tanto Benito Juárez se anima a enfrentar a la cuarentena y quiere volver a la vida anterior.

Leer anterior

Tras 9 horas de motín, la calma parece volver a Devoto

Leer siguiente

La Corte Suprema extendió la feria judicial hasta el 10 de mayo

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *