• 3 marzo, 2021

Ezequiel Contardi y su nuevo libro: “Un discurso en transición”

El psicoanalista y docente presentó su nuevo trabajo, que las disidencias sexuales y su tratamiento respecto de la salud mental.

El 20 de noviembre del 2020, día internacional de la Memoria Trans, se presentó virtualmente “Un discurso en transición. Cuerpo, transexualidad y psicoanálisis”, el primer libro de Ezequiel Contardi, psicoanalista y docente de la Universidad del Salvador (USAL).

Acompañado por Alba Rueda (activista trans, Subsecretaria de políticas de diversidad del Min. de las Mujeres, Género y Diversidad), Mirian Dios (psicoanalista, docente e integrante del Equipo de Diversidad del CSM n°3 Dr Arturo Ameghino) y Fifi Tango (artivista, gestora cultural y conductora del circuito disidente de Buenos Aires).

Juntxs hicieron un recorrido por la historia del tratamiento de la salud mental, del psicoanálisis y la lucha del colectivo LGBTIQ+. Hablaron de cómo la figura la locura y las aberraciones sexuales quedaron relacionadas con las disidencias sexuales al colarse por distintos regímenes sociales, tomando un carácter punitivista, reglamentarista y patologizante instalado en el campo la salud mental. Se dieron a conocer como las redes humanas tejidas dentro del movimiento LGBTIQ+ no sólo fueron y son importantes para ser la contención que excluye la hegemonía cisheterosexual patriarcal aplicando todos sus métodos (correccionismo, persecución, segregación, encarcelación, etc.), sino que tienen la función de la visibilización. Esto genera la tensión necesaria para cuestionar, derribar y rearmar toda aquella disciplina que reproduce los métodos segregacionistas y discriminatorios sobre toda persona que no entre en la lógica dominante.

“Un discurso en transición. Cuerpo, transexualidad y psicoanálisis” reabre el debate y el encuentro con cada lectorx para encontrarse con el plano subyacente del psicoanálisis, y el lugar en donde se encuentra este conflicto pero también su apertura. El desarrollo teórico y clínico analítico posee una riqueza sostenida en la escucha de cada persona que viene a consultar y compromete de lleno en su ética: el reconocimiento de la subjetividad. La recuperación de otra lectura posible, para despatologizar lo que nunca tuvo que haber sido patologizado, y la ilusión de la contribución al fortalecimiento del lazo colectivo para que la transición deje el estigma y la clandestinidad y obtenga el acompañamiento que precisa por fuera de cualquier tipo de violencia.  

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