Alejandro Ruffo tenía 52 años y estaba detenido por homicidio agravado por el vínculo, filicidio. El día del hecho ya había intentado quitarse la vida
Alejandro Ruffo, el hombre de 52 años detenido por matar a su hijo de 8 años en Lomas de Zamora, fue encontrado sin vida en las últimas horas en su celda de la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero, donde estaba alojado acusado de homicidio agravado por el vínculo, filicidio.
El imputado murió por ahorcamiento y fueron sus propios compañeros quienes lo hallaron en el calabozo. Allí se encontraba desde mediados de 2025, cuando lo arrestaron tras encontrarlo ensangrentado en su casa al lado del niño Joaquín Enzo, a quien había asesinado.
Todo sucedió a principios de agosto en la calle Díaz Vélez al 100, en el cruce con Loria, en la zona Sur del Conurbano. La policía bonaerense llegó a la escena del crimen tras una denuncia y al ingresar vio a ambos tendidos inconscientes. El niño estaba sobre la cama y ya muerto; él, en cambio, estaba en el piso con lesiones que indicaban un intento de suicidio. Como Ruffo aún tenía signos vitales, lo trasladaron al Hospital Gandulfo, donde lo intervinieron quirúrgicamente y lo salvaron. Luego fue detenido.
La causa quedó a cargo de la fiscal Fabiola Juanatey, de la UFI N°2 de Lomas de Zamora, que lo caratuló como homicidio agravado por el vínculo, filicidio.