Los jefes de Estado de las dos economías más grandes del planeta analizarán una amplia agenda que incluye la situación de Irán y Taiwan
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, inició este miércoles su visita oficial a Pekín para reunirse con su par de China, Xi Jinping, en una cumbre de máxima trascendencia internacional que llega tras meses de tensiones comerciales y bilaterales, y teniendo como fondo la guerra con Irán y el precio del petróleo.
Se trata de una cumbre entre los jefes de Estado de las dos economías más grandes del planeta, en la que Trump llegó acompañado por una delegación empresarial de peso que subraya lo qué está en juego: abrir China a las inversiones estadounidenses.
“Tenemos muchas cosas que discutir, pero no diría que Irán sea una de ellas, para ser sincero, porque tenemos a Irán muy bajo control”, comentó Trump a los periodistas el ayer antes de iniciar su visita.
Pekín amaneció bajo un operativo de seguridad excepcional, al que los medios occidentales compararon al de los Juegos Olímpicos de 2008, con cierres parciales de avenidas, mayor presencia policial y restricciones temporales en sitios históricos.
El Templo del Cielo, uno de los lugares emblemáticos de la capital, quedó reservado para actividades vinculadas a la visita presidencial, una señal adicional del nivel de control y planificación desplegado por las autoridades.