El ex mandatario rompió el silencio, defendió su gestión sanitaria y criticó la “obsesión” digital de Milei
En una reciente entrevista concedida a un medio digital este domingo, el ex presidente Alberto Fernández realizó un extenso descargo sobre su paso por la Casa Rosada y lanzó dardos directos contra la administración de Javier Milei. Durante la charla, el exmandatario buscó sacudirse las críticas personales y poner el foco en lo que considera los logros invisibilizados de su gobierno, especialmente en materia de salud pública.
Una de las frases más tajantes de Fernández estuvo dirigida a desmentir versiones que circularon en medios de comunicación sobre sus hábitos privados durante su mandato.
“Se quejaba de que vivía borracho y yo soy abstemio, no tomo alcohol”, disparó, tildando de “barbaridades” los comentarios de ciertos sectores del periodismo. Con este descargo, el ex presidente intentó marcar una línea divisoria entre los rumores de pasillo y lo que él define como su realidad cotidiana en la quinta de Olivos.
Al repasar los años de crisis sanitaria global, Fernández fue enfático en la defensa del sistema público. Según sus cifras, “nadie habla de las 10.700.000 personas que salvó la salud pública” bajo su gestión. En un tono reflexivo, comparó el ejercicio del poder durante la emergencia del COVID-19 con el hecho de “caminar en un pantano”, debido a la incertidumbre y la complejidad de las decisiones tomadas en aquel entonces.
Sin embargo, el punto más agudo de su intervención fue cuando planteó un escenario hipotético sobre el presente: se preguntó abiertamente “qué le pasaría” a la Argentina si una pandemia similar ocurriera bajo “este contexto”, en clara alusión a las políticas de ajuste y el desfinanciamiento de áreas estatales impulsadas por el gobierno de La Libertad Avanza.