La fiscalía solicitó su detención por haber hecho gestos racistas en un bar en Río de Janeiro.
Agostina Páez, la joven abogada santiagueña retenida actualmente en Brasil por haber hecho gestos racistas, confió hoy que está “muerta de miedo”, luego de que la justicia de ese país ordenara su detención.
La mujer, de 29 años, a quien le confiscaron el pasaporte y le colocaron una tobillera electrónica, ya fue notificada de su situación judicial, que la tiene como imputada por los gestos que le hizo a un grupo de brasileños en un bar de Ipanema el 14 de enero. Y por este delito se enfrenta a una pena que oscilaría entre los dos y cinco años de prisión.
A través de un video, difundido este jueves, Páez consideró que “se están vulnerando” todos sus derechos, habida cuenta que en todo momento mostró su predisposición ante las autoridades brasileñas, pero al mismo tiempo advirtió que está “muerta de miedo”.
“Necesito ayuda. Tengo miedo de verme perjudicada haciendo este video, que se me vulneren todavía más mis derechos, sobre los hechos no puedo hablar, solo decir que hay un contexto que está en la causa y que no es tenido en cuenta solo para perjudicarme. Espero que todo se aclare“, añadió.