Carlos Cassinelli dio detalles de la autopsia. Los médicos de la Clínica Ipensa subrayaron que no era necesario operar a Diego por el hematoma subdural.
Uno de los médicos forenses que realizó la autopsia de Diego Armando Maradona declaró que el ex jugador tenía “agua por todos lados”, al referirse al edema generalizado, cuadro que “se formó entre siete y diez días”, mientras que un neurólogo expresó que no era necesaria la operación del hematoma subdural.
La octava audiencia del juicio oral y público por la muerte del astro argentino comenzó pasadas las 10 en los Tribunales de San Isidro, adonde asistieron el neurocirujano Leopoldo Luque; el jefe de enfermeros, Mariano Perroni; y el médico clínico Pedro Di Spagna, al tiempo que Gianinna Maradona se hizo presente una vez más.
El primer testigo fue el legista Carlos Mauricio Cassinelli, quien recordó haberse reunido en una estación de servicio YPF con su colega Federico Corasaniti y el jefe de la Policía Científica de Zona Norte, el comisario mayor Cristian Méndez, para luego concurrir a la vivienda del lote Nº45 del barrio cerrado San Andrés, en Tigre, donde se halló el cuerpo de Maradona.
“Había ventanales tapiados, cortinas cerradas, la cama separada de la pared, una especie de frigo bar con botellas de agua mineral, ‘talitas’, caramelos, ampollas de Ranitidina, envases de jeringas, saches de sueros, un inodoro portátil, un televisor, un placar y un sillón masajeador”, enumeró sobre los elementos encontrados en la habitación, a la vez que no se halló aparatología médica.
En este sentido, precisó que “la gente de Criminalística tomó fotografías y fijó las evidencias. El cuerpo estaba vestido con una remera Puma y un short negro. Estaba hinchado, con edema, un hongo de espuma en la boca, en posición de cúbito dorsal y con los brazos y las piernas extendidas”.
Cassinelli afirmó el abdomen era “prominente”, mientras que tenía “livideces” y la temperatura del lugar era de “25 grados” ya que el aire acondicionado y el ventilador estaban “prendidos”.