Cuatro días después de los ataques conjuntos de Washington e Israel contra territorio iraní, los bombardeos, bloqueos comerciales y vuelos cancelados se sienten en toda la región. Donald Trump no descarta la incursión de tropas en terreno y las operaciones amenazan con extenderse.
Tras cuatro días de guerra en Medio Oriente, el conflicto ya se extendió desde Irán e Israel a otra decena de países en la región y amenaza con extenderse durante semanas, un escenario que podría desgastar el capital político de Donald Trump y complicar la transición de poder dentro de la República Islámica.
Este martes, Israel intensificó sus bombardeos contra el territorio iraní y parte del Líbano, mientras que Teherán respondió con ataques a otros países del Golfo Pérsico, incluidas embajadas y consulados de Estados Unidos en la región. Como consecuencia, varios aeropuertos quedaron paralizados, se interrumpió el flujo de petróleo y los mercados globales se desplomaron.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió este lunes que la guerra podría extenderse más de un mes. “Proyectábamos entre cuatro y cinco semanas, pero tenemos capacidad para ir mucho más allá de eso”, aseguró durante un evento en la Casa Blanca.
Su aliado en la región, el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, descartó la idea de un conflicto a largo plazo. “Dije que podría ser rápido y decisivo. Puede que tome algún tiempo, pero no años. No es una guerra interminable”, afirmó a Fox News. Sin embargo, sí es una guerra en expansión.
La operación Furia Épica, que comenzó el sábado con ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, ya afecta en diferentes medidas a Líbano, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes, Egipto, Jordania, Qatar, Irak, Bahréin, Siria y Omán, que sufren tanto ataques directos como consecuencias económicas.
Los gobiernos de Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia y otras naciones recomendaron a sus ciudadanos que abandonen la región. Ante el cierre de aeropuertos y la suspensión de viajes comerciales, muchos han organizado sus propios vuelos de repatriación.