El jefe de Gabinete ofreció una rueda de prensa en Casa Rosada y respondió preguntas sobre su declaración patrimonial y su viaje a Punta del Este. “Todo lo que tiene que estar declarado, está declarado. Está todo impecable”, afirmó.
“Con mi dinero hago lo que quiero”; “No tengo por qué explicar una transacción privada. Vos no sos juez”; “No veo ningún tipo de incompatibilidad, menos de dádiva“; “estoy cansado de decirles que el viaje lo pagué”; “a mi patrimonio lo construí en el sector privado” y “para mí se terminó la discusión”.Eso, en resumidas cuentas, fue lo que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni dijo a los periodistas acreditados en Casa Rosada durante una conferencia de prensa que armó para intentar defenderse, cerrar el caso y trata de continuar en su cargo. Tal vez no lo esperaba, pero poco después el juez Ariel Lijoordenó nuevas medidas de prueba para la investigación del financiamiento del viaje a Punta del Este. Ese que habría sido pagado por el periodista y amigo del funcionario, Marcelo Grandio.
La estrategia de la Casa Rosada fue la de usar la conferencia de prensa para “pasar de página”, y “volver a instalar agenda”. Es decir, para poner en el debate público temas que le interesan al gobierno, como los proyectos de ley que a la brevedad enviará al Congreso de la Nación.
En el armado de esa “estrategia”, estuvo por primera vez desde que estalló el escándalo de Adorni el asesor sin cargo Santiago Caputo. Él está enfrentado al sector de Karina Milei -al que responde el jefe de Gabinete-. Caputo y Adorni hablaron el martes por la tarde sobre el tema y, según dicen desde el oficialismo, la idea de hacer la conferencia habría sido del propio Adorni, con el visto bueno de Milei.
Este miércoles por la mañana, en tanto, Santiago Caputo ingresó por el salón de los Bustos cerca de las 10 y se dirigió al despacho del jefe de Gabinete. Luego, junto a los ministros de Salud, Mario Lugones, Alejandra Monteoliva (Seguridad), el canciller Pablo Quirno, de Economía Luis Caputo y de Desregulación Federico Sturzenegger, subieron al segundo piso de Balcarce 50 para “respaldar” a Adorni.
Hay quienes consideran que otro de los motivos de la presencia del gabinete puede haber sido para que vean en primera persona lo que les puede llegar a ocurrir si son ellos los próximos en “cometer un error”.
El oficialismo no logró el supuesto cometido de la conferencia y, lejos de poder instalar agenda -algo que no logran hace semanas- nuevamente se llevó todas las miradas el estilo de vida de Manuel Adorni y su esposa Bettina Angeletti que, lejos está de poder justificarse con los ingresos que declaró la pareja.