
En la última inmersión de la expedición, el robot submarino desplegó un mensaje de agradecimiento. El gesto se viralizó en medio del reclamo por el ajuste. La transmisión que rompió récords y sorprendió al mundo.
La histórica transmisión en vivo de la expedición del CONICET desde el fondo del mar argentino tuvo un cierre a pura emoción. En la última inmersión del robot submarino, los científicos desplegaron un cartel con un simple pero contundente mensaje que se viralizó en las redes: “Gracias por el apoyo”.
El gesto de agradecimiento de los investigadores que participan de la misión “Talud Continental IV” conmovió a los miles de espectadores que siguieron día a día los hallazgos en el cañón submarino de Mar del Plata, una transmisión cuyos coletazos incluso llegaron a The New York Times. El furor fue tal que comenzaron a vender merchandising con la verdadera star: la estrellita de mar culona. Tazas, gorras, remeras y stickers ayudaron a visibilizar.
El mensaje se da en un contexto muy particular, ya que mientras la expedición se convertía en un fenómeno de audiencias sin precedentes, los trabajadores del CONICET iniciaban un plan de lucha con paros y movilizaciones en todo el país en rechazo al ajuste presupuestario y salarial que atraviesa el organismo.
La transmisión, que reveló al mundo la existencia de especies nunca antes vistas en aguas argentinas como el pulpo “Dumbo” o la estrella de mar “culona”, no solo fue un éxito de divulgación científica, sino que también sirvió para visibilizar la importancia de la ciencia nacional y el reclamo de sus trabajadores.
Pero la estrellita no solo sirvió para vender remeras, también para concientizar sobre el brutal ajuste y motosierra sobre el sector. En el Polo Científico Tecnológico del barrio porteño de Palermo, durante el paro del Conicet, los investigadores repartieron galletas con forma de estrella que imitan la especie que se viralizó en la expedición del Cañón de Mar del Plata con Schmidt Ocean.
Trabajadores del organismo declararon un paro por dos días. El reclamo por el ajuste del presupuesto se suma a la incertidumbre por 1000 altas pendientes de investigadores y la “pérdida de 1600 puestos de trabajo”, que denuncian desde ATE.