Jerónimo, Sola y Argüello conforman la nueva cúpula sindical en un contexto en el que los derechos de los y las trabajadoras pende de un hilo tras la reforma laboral sanguinaria que se trae entre manos el gobierno de Javier Milei.
En un contexto político decisivo, marcado por la inminente presentación de la reforma laboral del presidente Javier Milei, la Confederación General del Trabajo (CGT) definió su nueva conducción. Con una votación que reunió a 2186 delegados de 210 sindicatos en Obras Sanitarias, se ratificó la continuidad del esquema de un triunvirato, dejando atrás los intentos de imponer una conducción unipersonal.
La nueva cúpula quedó conformada por Cristian Jerónimo (Vidrio), Jorge Sola (Seguro) y Octavio Argüello (Camioneros). Sin embargo, el proceso no estuvo exento de tensiones internas, críticas y un marcado descontento por la exclusión de Maia Volcovinsky, quien se perfilaba como la única representante femenina y feminista en la conducción de la central obrera.
La votación previa para definir el formato de la conducción fue clave: un sector liderado por Luis Barrionuevo, junto a gremios como UTA y La Fraternidad, intentó imponer un secretario general único; sin embargo, la mayoría rechazó esta propuesta en una votación a mano alzada. Según fuentes sindicales, el apoyo al esquema colegiado fue “abrumador”.
En una negociación que se extendió hasta altas horas de la noche del martes 5 de noviembre, los nombres del triunvirato fueron definidos por una mesa chica liderada por figuras de peso como Hugo Moyano (Camioneros), Gerardo Martínez (UOCRA) y Andrés Rodríguez (UPCN). Este último quedó como secretario general adjunto.