El aumento de los distintos cortes alcanzó el 68,6 por ciento interanual y la inflación quedó en el trimestre a un punto de la presupuestada para todo el año.
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió el mes pasado que el Gobierno “esperaba” el dato de inflación de 2,9 % de febrero porque “la suba de la carne pegó y la de tarifas también”, y las carnicerías repitieron este mes la mala nueva: también en marzo subió el 10,6%, de la mano de la picada, la falda, la tapa de nalga y la tortuguita.
El Centro Argentino de Datos suministró la información en su cuenta de X, donde subrayó que acumula 68,6% en 12 meses, con lo que duplica la inflación, que fue del 33,1%. El IPC de marzo apunta otra vez a la zona de 3%, sin mostrar la desaceleración pretendida por el Gobierno nacional.
De esta forma, el primer trimestre cierra con un aumento del costo de vida cercano a 9%, cuando el presupuesto nacional marca que para todo el año debía ser de 10%.
Los informes privados son coincidentes en un alza de los precios a partir de lo que sucedió con alimentos, combustibles y tarifas. Precisamente, la carne volvió a meter presión sobre el costo de la alimentación básica.
La educación (alrededor de 5,5%) también se despegó, mientras que las prepagas treparon cerca de 3,2% y el boleto de colectivo con SUBE se situó por encima de $998 para distancias cortas, además que las pick-ups mostraron precios de lista elevados.