El veredicto se conoció este jueves en la Cámara del Crimen de San Francisco, donde el debate se desarrolló con jurados populares. La madre de la menor, su pareja y un amigo fueron declarados culpables de abuso sexual agravado y homicidio criminis causa.
La Justicia de Córdoba condenó a prisión perpetua a Rocío Milagros Rauch, la madre de Aralí Vivas, y a los otros dos acusados por el crimen de la nena de 8 años ocurrido en noviembre de 2024, en la localidad de Brinkmann. Se trata de Ezequiel Matías Simeone, pareja de la mujer, y Cristian Hernán Varela, amigo de él.
Los tres fueron declarados responsables por el asesinato de la nena, cuyo cuerpo fue encontrado después de un incendio en la casa donde estaba. Según la investigación, el fuego habría sido provocado para intentar borrar evidencias.
La sentencia se conoció este jueves en los tribunales de San Francisco, después de los alegatos de las partes. La fiscal de Cámara, Consuelo Aliaga Díaz, había solicitado prisión perpetua para los tres imputados, mientras que las defensas pidieron sus absoluciones.
Al escuchar la condena a prisión perpetua, la madre de Aralí comenzó a gritar cuando estaba por ser retirada del tribunal. En medio de la secuencia, apuntó contra Vivas y también contra los otros dos condenados. “¡Ricardo, drogadicto, por culpa tuya me tuve que ir a buscar la comida para mi hija!”, gritó la mujer. Después se dirigió a Simeone y a Varela, y les dijo: “Ustedes también”. Finalmente, apuntó directamente contra Simeone: “Vos te olvidaste que tenés hijos conmigo, desgraciado”.
Las tres ahora condenados llegaron al juicio imputados por los delitos de abuso sexual agravado y homicidio calificado por el vínculo, por mediar violencia de género y en carácter criminis causa. En el caso de Rauch, la fiscalía la consideró partícipe necesaria del crimen. Simeone, quien era pareja de la madre de la nena, también fue acusado por la investigación como quien habría iniciado el incendio para eliminar pruebas.
El tribunal estuvo integrado por los jueces Guillermo Rabino, Alejandro Acuña y Claudio Requena, mientras que el jurado popular estuvo conformado por ocho ciudadanos, quienes definieron la culpabilidad de los imputados.
El crimen ocurrió el 1° de noviembre de 2024. Ese día hubo un incendio en la casa donde estaba Aralí y, tras ser controlado, fue encontrado el cuerpo de la nena. De acuerdo con la investigación, Aralí ya había muerto cuando comenzó el incendio y, además, presentaba lesiones compatibles con abuso sexual.