Molestar a los osos polares mientras hibernan puede afectar su supervivencia y su éxito reproductivo, ya que despertarlos les provoca un gasto innecesario de calorías.
Un turista recibió una multa de US$ 5300 por hacer sonar una sirena antiniebla que despertó a un oso polar que dormía en el archipiélago de Svalbard, en Noruega. Según informó el gobernador de Svalbard, Lars Fause, impuso dicha sanción al responsable tras considerar que la acción fue perjudicial para el ejemplar y que se realizó intencionalmente.
El incidente ocurrió a principios de agosto, cuando una persona a bordo de un barco utilizó una potente bocina, que tiene un tono grave, cuyo uso está restringido para advertencias marítimas. Fause explicó que cuando el barco navegó junto al animal “sus ocupantes avistaron un oso polar durmiendo en tierra” y que “una persona a bordo activó la sirena de niebla del barco, despertando al animal, que se trasladó a otro lugar.”
En Svalbard está prohibido “perturbar, atraer o perseguir innecesariamente a los osos polares”, una especie protegida por el derecho internacional desde 1973.