Lo detuvieron en Tigre. Circulaba en una camioneta sin patentes. Le encontraron un arma de guerra con la numeración limada y doce municiones.
Sábado a la noche. Camino al norte. Simón Natanael Alvarenga, conocido en el mundo entero como Callejero Fino, terminó la jornada del fin de semana largo de la peor manera. No hubo pastelería, no hubo alfajores marplatenses ni rimas arriba del escenario. Hubo esposas, patrulleros y un calabozo.
La Policía Bonaerense montó un control de rutina en la zona de Tigre, más precisamente en el destacamento de Villa La Ñata. De repente, una camioneta de alta gama llamó la atención de los oficiales. No tenía patentes.
Frenaron el vehículo. Adentro iba el referente del RKT, el pibe que hace no mucho tiempo hacía llorar de emoción a Wanda Nara en la televisión. El destino del cantante no era menor: iba rumbo al cumpleaños de su colega y amigo J Rei, pareja de María Becerra.
Pero la fiesta se pinchó antes de arrancar. Al revisar el habitáculo y las pertenencias, los uniformados se toparon con una pesadilla legal: una pistola Glock calibre .40 con la numeración limada. El cargador no estaba vacío; llevaba 12 municiones listas para el gatillo. El fantasma del calabozo parecía pisado.La causa quedó en manos de la UFI de Benavídez.