La defensa pidió suspender el proceso, pero el tribunal rechazó el planteo y minutos después Pity cerró los ojos y se quedó dormido en la sala. Afuera, Johanna, una fan de 32 años que lo sigue desde los 12, esperó para verlo.
La primera audiencia del juicio contra Pity Álvarez dejó varias perlitas. Un pedido de suspensión rechazado, el músico dormido en plena audiencia y una fanática que esperó afuera para saludarlo. El cantante está acusado de haber cometido el homicidio de Cristian Maximiliano Díaz en Villa Lugano.
Uno de los puntos más importantes de la jornada de este lunes fue el pedido de la defensa para suspender el debate. El defensor Javier Marino volvió a plantear que Pity no está en condiciones de afrontar el proceso y que su estado le impide participar activamente de las audiencias. El planteo fue rechazado por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29. Los jueces consideraron que la situación ya había sido evaluada anteriormente y que los estudios realizados habían determinado que Álvarez podía afrontar las instancias del proceso.
De hecho, el propio tribunal, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan María Ramos Padilla y Hugo Navarro, justificó su decisión al señalar que, minutos antes, Pity había manifestado que iba a declarar “más adelante” y pudo responder correctamente cuando le preguntaron su nombre, apellido y lugar de residencia. El único dato que no recordó fue su número de DNI.
Poco después de que se conociera la decisión de los jueces, ocurrió la escena que marcó la primera jornada. Mientras se leía una declaración incorporada durante la etapa de instrucción, Pity cerró los ojos y quedó con la cabeza inclinada hacia adelante. Su abogado advirtió inmediatamente lo que estaba ocurriendo y le habló para que prestara atención. El propio tribunal hizo referencia al estado del músico y señaló que estaba “en un estado de somnolencia o con los ojos cerrados”.
Además de este llamativo episodio, el cantante fue fotografiado por TN mientras dibujaba antes del inicio de la audiencia. Hizo un conejo y escribió una frase que no se llegó a leer.