
Eran cerca de las 22.40 cuando el agresor irrumpió y atacó al joven en Trelew. Para colmo, después le sacó la bicicleta para huir.
El lunes a la noche, en Trelew se dio un llamativo episodio, cuando un joven que simplemente quería hacerse un tatuaje terminó apuñalado por la expareja de la mujer lo atendió en su domicilio particular. Todo indica que el violento creyó que se trataba de la visita de un amante, y reaccionó con inusitada violencia.
El violento episodio se desató cerca de las 22.40 en una casa de la calle Cholila al 700, en el barrio INTA de dicha ciudad, donde la víctima de 27 años había acudido decidido a sumar un nuevo dibujo artístico en su piel, por supuesto sin imaginar que en cambio se llevaría una cicatriz que seguramente recordará durante toda su vida.
En pleno proceso tatto, en determinado momento, el atacante irrumpió de manera inesperada en el domicilio de su expareja. Sin mediar palabra, se abalanzó sobre el cliente de la dueña de casa y comenzó a golpearlo con los puños. Eso fue solo el principio: unos instantes después, cuando ya le había pegado varias trompadas pese a los intentos del joven por ponerse a resguardo, sacó un arma blanca y se la cavó en la parte superior del muslo de la pierna derecha.
Según informó Canal 12, la tatuadora intercedió para intentar explicar que se trataba de un cliente y que no se trataba de un encuentro amoroso. Pero sus esfuerzos fueron en vano. El agresor no le creyó nada. Para colmo, no contento con lastimarlo, el hombre también le robó. Dolorido por la herida en la pierna, el chico vio como su agresor agarró su bicicleta, se montó en ella y huyó a toda velocidad. Además de tener una herida en el muslo, estaba obligado a irse del lugar caminando.
El Ministerio Público Fiscal y el equipo de investigaciones intervinieron de inmediato para iniciar las diligencias correspondientes al caso y se espera que en las próximas horas se produzcan avances en la identificación y captura del violento atacante.