El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva respondió con una de las medidas más severas antes de la ruptura de relaciones tras las descalificaciones del presidente argentino.
El presidente Javier Milei calificó a su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, como “el zurdo”, “el ladrón” y “el presidiario”. Estas declaraciones ocurrieron durante un discurso de aproximadamente 25 minutos en un acto del bolsonarismo en San Pablo. El mandatario argentino incluso ironizó sobre un desperfecto técnico, preguntando si “los micrófonos los mandó a tocar el ladrón”.
En una fuerte respuesta diplomática, el gobierno de Brasil resolvió este domingo llamar a consultas a su embajador en la Argentina, Julio Bitelli. La decisión fue adoptada por el canciller Mauro Vieira y representa una nueva escalada en la tensión bilateral. Según fuentes diplomáticas brasileñas, Bitelli regresará a Brasilia“en las próximas horas” para reunirse en el Palacio de Itamaraty.
La visita de Milei a Brasil fue la tercera desde que asumió la presidencia, aunque nuevamente no incluyó reuniones con autoridades del gobierno local. El viaje se realizó para participar en una convención del Partido Liberal (PL). En dicho evento, el presidente argentino respaldó la candidatura presidencial del senador Flavio Bolsonaro.
Además de los insultos a Lula, el mandatario argentino acusó al líder brasileño de intentar influir en las elecciones presidenciales argentinas de 2023. Milei afirmó que tenía un “vecino que se metía en la política de Argentina para tratar de torcer la historia en favor de los zurdos de mierda”.