A 11 años de la primera convocatoria, la marcha estuvo motivada por los femicidios de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia. Frente al Congreso, leyeron un documento que exigió renuncias, condenas y la restitución de políticas públicas de género
El colectivo feminista convocó a marchar nuevamente esta tarde, bajo la consigna “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, y a 11 años de la primera movilización originada por el femicidio de Chiara Páez. Además, la convocatoria se realizó en un contexto marcado por el impacto de los crímenes de Agostina Vega y Dulce María Beatriz Candia.
Los carteles de esta marcha dicen los nombres de Agostina y Dulce, pero también los de otras víctimas de femicidio asesinadas durante los últimos años en la Argentina. Son algunas de las más de 3.000 mujeres que fueron víctimas de la forma más extrema de la violencia de género desde 2015 a esta parte.
“Exigimos la renuncia del ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros y la destitución de los fiscales Raúl Garzón e Iván Rodríguez por la desidia organizada del Poder Judicial que la desprotegió y garantizó la impunidad. Este caso sintetiza las violencias institucionales a las que nos somete el Estado”, expresaron las organizadoras en el documento que se leyó desde el escenario durante el cierre que coronó la movilización.
“También nos conmueve el femicidio de Dulce María Beatriz Candia, adolescente, de 17 años, de Misiones, y de Noelia Romero, de Temperley, provincia Buenos Aires”, sumaron, e insistieron en las búsquedas de Camila Maidana, de Chubut, y Delicia Mamani, desaparecida en Córdoba hace seis meses.
Bajo el lema “Vivas, libres y desendeudadas nos queremos”, junto con las consignas contra la violencia de género, el documento tuvo fuerte contenido político contra el Gobierno y el recorte de las políticas en esta área. Distintos partidos políticos y organizaciones sindicales se sumaron a la marcha: el Frente de Izquierda y de Trabajadores (FiT), el Partido Obrero (PO), el Partido Justicialista (PJ), la Unión Cívica Radical (UCR), la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) también convocaron.