La Comisión Provincial por la Memoria denunció que, tras el operativo, más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas de byrna y palazos y escudados. Hay al menos 18 detenidos.
La Policía Federal reprimió con gases y avanzó con camiones hidrantes durante al menos cuatro horas contra quienes marchan para protestar contra el proyecto de Ley de Inviolabilidad a la Propiedad Privada impulsado por el oficialismo, aunque sin el capítulo que modificaba la Ley de Tierras. La Comisión Provincial por la Memoria alertó que, tras el operativo, más de 1.500 personas resultaron heridas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas de byrna y palazos y escudados. Aseguraron que es una de las marchas más agresivas en los últimos años por el accionar policial: “de las más violentas y extendidas en tiempo y distancia”. Hubo al menos 18 personas detenidas.
Efectivos de Gendarmería salieron detrás de las vallas en la intersección de Callo y Bartolomé Mitre por la tarde para ir a buscar directamente a los manifestantes con balazos de goma. Lo mismo hicieron en las inmediaciones de la plaza del Congreso.
“La represión comenzó alrededor de las 16.30 cuando los cuerpos de Policía Federal, Prefectura y Gendarmería, que estaban detrás del vallado del Congreso, comenzaron a lanzar de manera indiscriminada gases químicos, bombas de gas lacrimógeno y agua a presión con los camiones hidrantes. Luego, desde las calles laterales al Congreso, sobrepasaron el vallado y comenzaron a avanzar sobre las personas, utilizando todo el armamento. El avance de las fuerzas de seguridad, sobrepasando los vallados que habían sido colocados por las mismas fuerzas en el marco del operativo de seguridad, fue un acto de intimidación que respondía a un solo objetivo: dispersar a los manifestantes para acabar con una pacífica jornada de protesta”, advirtieron desde la CPM.
Por la noche, las fuerzas redoblaron la apuesta: sacaron a relucir a la policía motorizada, que avanzó por un lado dejando sin salida a las personas que habían quedado en el medio porque, al mismo tiempo, pusieron en marcha un camión hidrante para impedirles cualquier tipo de salida. Se extendieron hasta la la 9 de julio y no dejaron de disparar contra todo a su paso, incluidos contra quienes estaban volviendo a sus casas o estaban paseando por la zona y no habían participado de la manifestación.