Se trata de Soledad Andreani, acusada de encubrimiento agravado en la causa que investiga el femicidio. La testigo afirmó haber realizado trabajo sexual en el local y detalló que Andreani tenía cuadernos donde registraba la actividad de las chicas, en su mayoría menores. Adelantó que hoy declarará ante la Justicia.
En la primera mañana de este miércoles, la abogada del padre de la menor asesinada, Fernanda Alaniz, había adelantado a los medios cordobeses que durante la jornada se conocería un testimonio clave en el caso del femicidio de Agostina Vega. La defensora de Gabriel Vega había afirmado que este testimonio complicaba gravemente a Soledad Andreani, cercana al principal acusado Claudio Barrelier y actualmente imputada por encubrimiento agravado.
Horas después del anticipo de la abogada Alaniz, una ex trabajadora sexual del bar Wachitas ofreció ante la prensa un testimonio que aporta nuevos elementos sobre la dinámica del local clausurado y su vinculación con la investigación por el femicidio de la adolescente de 14 años. La mujer, identificada como Carla, habló con El Doce y relató graves hechos que ocurrían en el establecimiento, que ahora vuelve a estar bajo la lupa en el marco de la causa.
Este lugar fue definitivamente clausurado por la Municipalidad en las últimas semanas. De acuerdo con los testimonios y las investigaciones que llevan adelante la Fiscalía, en ese establecimiento trabajaba como encargada Soledad Andreani, quien está detenida por orden del fiscal Raúl Garzón.
Carla señaló a Soledad como la mujer a la que reportaba junto con otras chicas, muchas de las cuales eran “menores”, según sus propias palabras. La testigo explicó que ingresó al bar sabiendo que allí se ejercía trabajo sexual. “Llegué por un conocido que fue novio en ese tiempo. Llegamos al lugar, pegué onda con Soledad, me ofreció trabajar ahí a lo que ella llamaba ‘salidas’”, detalló, a lo que agregó que el reparto de ingresos era del 50% para la trabajadora y del 50% para Soledad Andreani, una de las detenidas en la causa.
En su testimonio, Carla afirmó que Soledad Andreani vendía drogas en el lugar, señalando específicamente cocaína. En cuanto al trabajo sexual, la mujer señaló que “las chicas que trabajaban eran todas menores. Se aprovechaba de la situación de la gente”. Después aclaró: “Todas éramos menores en ese momento, a partir de los 17 años. No recuerdo si había alguna más chica que 17”.