La inundación de líquidos cloacales no fue un hecho climático aislado: vecinos y oposición apuntan a la falta de control, inversión y planificación del Ejecutivo local.
El ingreso a Pinamar volvió a verse afectado este martes por un nuevo corte en la Ruta Provincial N°11, a la altura de la rotonda principal, como consecuencia de la rotura del asfalto en un sector que había sido intervenido en las últimas horas luego de un derrame cloacal.
La mano con sentido Ostende–Pinamar permanecía cerrada al tránsito, con desvíos obligatorios y demoras tanto en el acceso desde Ostende como en la propia rotonda
Lla rotura fue detectada durante la mañana en el mismo tramo donde se habían realizado tareas de limpieza y remoción de material tras el derrame registrado días atrás en la zona de lagunas y banquinas.
Por razones de seguridad vial, se dispuso un corte preventivo mientras avanzan los trabajos de reparación. Las autoridades indicaron que la circulación podría normalizarse hacia el final de la jornada, aunque aclararon que la reapertura dependerá de la evolución de las tareas sobre la calzada.
Desde temprano, el operativo incluyó el despliegue de maquinaria pesada y personal especializado. Retroexcavadoras, camiones y trabajadores con indumentaria de seguridad realizaron tareas de retiro de tierra y material acumulado, además de la preparación del terreno para la recomposición del pavimento.
En paralelo, se montó un dispositivo de tránsito con presencia policial, señalización y conos para ordenar los desvíos y evitar el paso de vehículos por la zona afectada.